lunes, 9 de septiembre de 2013

7

-Y, ya que estoy en racha, déjame adivinar cuál será su reacción.-Se dio unos golpecitos en la barbilla y levantó la vista hacia el cielo-.Te dirán que no quieren saber nada de él y que lo devuelvas al sitio donde lo encontraste. Solté un bufido. -Seguramente-admití, mientras trataba de encontrar una réplica que convenciera a mis padres.Sabía que tenía a mi padre en el bote, pero mi madre era otra historia, y mi padre había aprendido hacía años que, en cuanto a la educación de sus hijos,más le valía viajar en el mismo bote que ella. -Entonces,¿por qué lo has echo?-preguntó, sin dejar de mirar al perro, como si se tratara de un rompecabezas-.Porque no me parece el tipo de chica que se rebelan contra lo que dicen sus padres. -No,no lo soy-contesté-.Pero hace poco hemos cambiado drásticamente de vida y no he sido capaz de renunciar a esto. Llevaba adoptando y rehabilitando perros los últimos tres años.No había empleado o voluntario de las perreras de los alrededores que no me conociera por nombre y apellido.puede que se tratara de la buena acción que más me llenaba,pero desde luego no era la única en la que me había implicado. En mi última escuela,había sido la presidenta del Grupo Verde, había supervisado la campaña de juguetes para niños necesitados durante tres años consecutivos,trabajaba de voluntaria todas las semanas dando clases particulares en horario extraescolar para niños de la escuela de enseñanza primaria del barrio y era la punta de lanza de un concurso de pasteles trimestral cuyas ganancias iban destinadas a las familias de los militares de la zona cuyos seres queridos estaban destinados al extranjero.Estaba a punto de empezar el último curso en un instituto nuevo y no sabía qué esperar,si es que podía esperar algo.¿Habría grupos extraescolares dedicados a las actividades a las que estaba acostumbrada?Y,de ser así,¿aceptarían sin más a una recién llegada de una escuela privada? -¿?¿?-repitió-.De acuerdo, confieso que me ha picado la curiosidad cuando me has rechazado, pero ahora que sé que lo de adoptar perros es un vició,me enamorado perdidamente.-Me sonrió,y juro que sentí que el estómago me daba un vuelco-.Bueno,¿y cuál es ese gran cambio de vida que tiene tan agobiada a una chica preciosa de ojos azules? Me volví a poner las gafas de sol, por principio.Si iba a arreglárselas para ser condescendiente con mis ojos, se quedaría con las ganas de verlos. -Hemos vendido la casa en la que crecí y nos hemos mudado a la del lago-contesté,con toda la despreocupación que pude-,y donde vivimos ahora tienen las normas más absurdas y restrictivas que existen,por lo que, evidentemente, esos idiotas no permiten llevar a los perros sin correa,¿vale?-Me enfadaba solo con pensarlo,y no podía dejar de gesticular con las manos-.No tenemos caseta de perro,no puedo meterlo en casa porque mi padre es alérgico y,si intentas ponerle una correa a ese pobre animal,se transforma en el demonio de Tasmania.-El perro seguía vigilando a Louis con recelo-.Es como la idea de estar atado a algo lo pusiera fuera de sí. -Conozco esa sensación-aseguró Louis,mal tiempo que lo miraba con otros ojos.¿Camaradería, quizá?. -Sí,sí-dije,alargando la mano hacia el granizado derretido-,ya me has lanzado el discursito ese de que no eres de los que se dejan atar por novias y cosas por el estilo,no hace falta que me lo repitas.

6

Acababa de pasar de prácticamente montarme en la playa a una conversación informal. -Es una mezcla de varias razas-contesté,con cierta preocupación,sin dejar de mirarlo para ver si se trataba de otra trampa. -Entonces es un chucho. -No-dije,y me volví hacia la bola de pelo que seguía enseñándole los dientes a Louis-.Es perfecto-añadí. -Vaya, es el mejor intento que he oído hasta la fecha de que algo parezca menos cutre de lo que es en realidad-dijo, mientras hacía girar el balón sobre su dedo. -No,es mi modo de ver las cosa por lo que realmente son-repliqué,convencida de que había más a la defensiva de lo que pretendía-.Para que lo sepas, sus dueños anteriores golpearon,patearon,mataron de hambre y prendieron fuego a esa antes de dejarlo en la perrera por haber tenido el valor de devorar un sándwich de atún que nadie vigilaba.Hoy iban a sacrificar a esa solo por haber tenido mala suerte en la vida y sacar la pajita más corta. louis se volvió hacia el perro. -¿Es el primer día que lo tienes?-preguntó, y puso mala cara-De todos los perros que podrías haber cogido,has cogido al mas birrioso que e visto en toda mi vida. -No iba a dejar que lo mataran solo por que un gusano lo dejara en ese estado,¿no crees?-contesté,haciendo una mueca al pensar en lo que dirían mis padres-.Bueno,miralo.Los humanos lo han tratado de la peor forma posible y ahora mismo lo único en lo que piensa es en protegerme.¿Cómo no iba a salvarlo? -Porque es el perro más feo que he visto en toda mi vida-dijo Louis-.Le falta de todo menos pelo,y no pienso acercarme,porque me temo que me arrancaría los huevos,pero estoy bastante seguro de que ese olor apestoso viene de él.A no ser que... Se inclinó sobre mí y me retiró el pelo hacia atrás al tiempo que pegaba su nariz a mi cuello.Mi reacción instantánea habría sido estremecerme.Ese chico sabía lo que hacía, y que el mínimo roze de sus dedos sobre las zonas correctas de la piel o un aliento cálido y húmedo sobre el lugar correcto del cuello era prácticamente capaz de desbaratar incluso la más noble de las intenciones de una chica, pero reprimí el escalofrío.No iba a ser de las que se derretían en su presencia.El tipo no necesitaba que siguieran alimentando su ya de por sí desmesurado ego. -No,por aquí solo huelo a dulzura e inocencia-susurró junto a mi cuello.esbozo una sonrisita burlona,muy consciente de lo que hacía él y de lo que trataba de no hacer yo-.Te aconsejo que pases a ese saco de pulgas por un tren de lavado de perros varias veces.-El perro empezó a ladrar al ver que se acercaba tanto a mí, y Louis se echó a reír, pero volvió a apartarse-¿Qué dijeron tus padres cuando llevaste a Cujo a casa? Esta vez hice una nueva mueca. -Aaah,ya,a ver si lo adivino.No saben que su preciosa hija ha actuado a sus espaldas y ha metido en su vida a ese animal de pasado cuestionable. La mueca se acentuó al oír cómo sonaba lo que yo esperaba poder edulcorar un poco.